Viajar por el mundo

Comer, orar y viajar por el mundo ayudando a otros

Llega el momento en el que hay un pequeño instinto o un llamado en el corazón. Una vocecita como la de “Pepe Grillo” que te dice: “¡hey! es momento de hacer algo diferente, algo que cambie nuestras vidas. Y viajar por el mundo, ayudando a otros sería el ¡mejor plan!” Y es que Pepegrillo no está del todo descabellado. Emprender una aventura como estas, es algo significativo para la vida.

Como bien lo hizo Elizabeth Gilbert en su travesía por varios países. El proceso de arriesgarse e ir por el mundo, puede representar el inicio de nuevas amistades, nuevos sabores culinarios, nuevas experiencias culturales. Y a nivel interno, nuevas vivencias que enriquecen el alma cuando se trata de ayudar a alguien más.

Como si estuviéramos dentro del libro EatPrayLove de esta talentosa escritora, podemos imaginar por un momento, la experiencia de viajar por el mundo, para visualizarnos e incluso poder hacerlo realidad.

Comer

¿A quién no le gusta la comida con texturas y sabores nuevos? Sin duda, es algo que se vive al momento de viajar. Por ejemplo, ir a un país como Perú y no probar sus platos tradicionales, sería un delito gastronómico. O ir a Thailandia, India, Nepal y explorar esos sabores picantes, esos platos ricos en color, ayudarían a expandir nuestros gustos por la comida.

Orar

Más que orar, se trata de explorar nuestra fase espiritual. Este el momento en el que nos conectamos con nosotros mismos con el deseo de transcender, de comprender el significado del amor, de aprender a vivir y ser feliz. Y para esto, el conocimiento ancestral de Asia nos puede guiar en el proceso. Por ejemplo, visitar templos budistas en Nepal, meditar en India, visitar lugares ancestrales en Laos, Balí, Camboya o aprender a disfrutar de la naturaleza de Thailandia, o SRI Lanka, nos ayudará mucho a encontrarnos a nosotros mismos en este viaje por el mundo.

Viajar por el Mundo ayudando a otros

Viajar por el mundo puede ser placentero cuando sólo se va a explorar la comida, o cuando vamos en rol de turistas. Pero es mucho más significativo, cuando podemos navegar dentro de la cultura del país y mucho mejor, cuando podemos ayudar a otros.

La ventaja, es que esos sitios donde podemos disfrutar de la comida y lugares hermosos, también tienen Organizaciones con niños abandonados o comunidades desamparadas que esperan de un Voluntario o una Voluntaria que ayude a contribuir a su felicidad y calidad de vida.

Por ejemplo, si sientes que la experiencia que quieres vivir se enfoca más en niños y en desarrollar tu parte espiritual en Asia, entonces nosotros te podemos ayudar a encontrar la experiencia que quieres vivir.

O por su parte, si te gusta Sur América , sus aventuras y proyectos ecológicos o con animales, algunos de estos programas te podrían conectar en el “Voluntariado Latinoamerica”  y si sientes que tu instinto te lleva a otro país, entonces podrías explorar algunos programas por el mundo y  empezar con la aventura!

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