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¿Cómo podemos cambiar nuestro mundo?

Cambiar al mundo, ser diferente… ayudar a otros

Para cambiar al mundo hay que actuar y pensar diferente… Si, esta es la conclusión a la que he llegado ahora que estoy en casa, después de largos días y noches caminando sobre las huellas dejadas atrás por otros hombres, otras culturas, otras emociones. Para cambiar al mundo es necesario tener un alma fuerte y resistente, capaz de soportar sobre su espalda el dolor y pesar de otros… ponerse en sus zapatos, cargar su carga, comer del mismo plato y beber de sus manos. El decidir cambiar al mundo siendo voluntario internacional es salir de nuestra zona de confort y vivir de primera mano, por unos segundos lo que “los otros” viven y reviven cada día.

Después de un tiempo de recorrer caminos y senderos, te das cuenta que no puedes cambiar las cosas desde tu asiento, que compartir enlaces, protestar en la web, likes no hace nada para acabar con el hambre, las guerras y las injusticias… te das cuenta de que para cambiar algo es necesario tomar acción y romper las reglas y salirte del sistema que controla, reprime, exprime y oprime a los más vulnerables de nuestro hermoso planeta. Ayudar a los más necesitados, vivir su dolor, trabajar como voluntario aquí y allá comenzara el cambio que tanto anhelamos.

Regresado de mi viaje de voluntariado, me doy cuenta de que el ayudar a los más necesitados es una forma de protesta, una forma de ir en contra de las reglas, de romper con estereotipos y derribar fronteras y recibes más de lo que tú puedes dar… amor, paciencia, tolerancia, respeto, solidaridad… nos mantiene con los pies sobre la tierra pero con alas lo suficientemente grandes que nos hagan volar cuando sabemos que en algún lugar remoto nuestra presencia es requerida.

Ahora entiendo que vivir para ayudar y cambiar lo que está podrido en el mundo se sale de lo común, delo que todo el mundo hace y se sale del concepto de lo que la sociedad considera normal y aceptable. Si sigues a los demás, eres un ente neutro que se pierde en la multitud, si vas en contra del sistema, eres un revolucionario, un loco un soñador que desea cambiar al mundo en un abrir y cerrar de ojos…. Ser voluntario va más allá de solo soñar en un mundo mejor, es cambiar de a poco el mundo cambiándonos a nosotros mismos.

Y te lo digo, el salir de nuestra zona de confort y arriesgarnos a salir a explorar el mundo en busca de aventuras que nos permitan reconocer a otros como iguales a nosotros nos hace crecer. Mientras intentamos cambiamos al mundo lo arriesgamos todo por ayudar a los demás nos convierte en héroes a los ojos de las personas que ayudamos. Nos convertimos en madres, padres, hijos, hermanos, maestros y amigos entrañables que se quedan en los corazones mientras se alejan para siempre, dejando atrás las huellas imborrables de nuestra esencia humanizada por la sola acción de ayudar al más necesitado. Mientras otros cierran los ojos y los oídos ante el dolor de los demás, los que salimos y nos arriesgamos, seguimos construyendo el camino para logar el cambio que todos deseamos ver en el mundo.

Después de viajar tanto, ahora comprendo que para cambiar al mundo se necesitan muchas manos deseosas de dejar atrás prejuicios, estereotipos y muchas veces dejar atrás nuestros propios miedos, abandonarnos a la experiencia de ayudar y viajar y enriquecernos y dejar una parte de nuestro corazón en los otros y tomar una parte del suyo para complementarnos.

Miles de personas han puesto ya su granito de arena en la construcción de un mundo más justo, humano e igualitario para las generaciones venideras… ¿qué estás haciendo hecho tú?

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